miércoles, 24 de octubre de 2007

A las puertas del infierno

Imagina y recrea en tu mente el dolor que provoca un corte con una hoja de papel. Es un corte minúsculo pero pica una barbaridad. De hecho a las pocas horas de tenerlo, o incluso un dia después, notas que la zona alrededor del corte te duele.

Ahora imagina que en vez de ser el típico "corte cabrón" que es simplemente una brecha, es una herida del tamaño de una lenteja, quizá un poco más.

Imagina que en vez de tenerla en un dedo o una mano, que es donde generalmente se tienen estos cortes, lo tienes en la boca.

Piensa en un picor insoportable. Piensa en algo que cada vez que te roza la lengua te hace sufrir un pinchazo de dolor.

Sumale que no solo esa zona "del tamaño de una lenteja" duele sino que la boca entera te duele de no hablar, de no abrirla para no provocar un roce que puede ser doloroso durante un minuto. Pero añadele a que según como te duele sin abrir la boca ni gesticular. Añade que no puedes ponerte de ninguna manera en la cama para descansar porque constantemente notas que la boca te duele enormemente y en cualquier posición parece que vayas a rozar la herida.

Ponle una media de 8 dias con eso en la boca, sin poder hablar ni comer dignamente.

¡Ah! y quita de tu mente cualquier tipo de analgesico porque no te hacen demasiado efecto.

Ahí empieza todo.

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